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Textos e
información: RENOVETEC
Índice:
1.
Tipos de arranque.
2.
Fases de un arranque.
3.
Problemas durante los arranques.
4.
Consejos útiles.
Los
diferentes tipos de
arranques los podemos clasificar según la temperatura de la
carcasa y del rotor
en el momento de iniciarlos. Aunque los fabricantes de turbinas hablan
de 3
tipos de arranques (fríos, templados y calientes), en
realidad hay dos
situaciones adicionales: los arranques superfríos, y los
rearranques. La
diferencia fundamental es la rampa de subida de carga, ya que cuanto
más frío
sea el arranque será necesario una subida progresiva
más suave, para conseguir
un calentamiento uniforme que minimice las tensiones
térmicas en el
metal.
1. Tipos
de arranque
Los
fabricantes de las turbinas
los suelen dividir en tres grupos:
- Arranque
frío,
que es
aquel que se produce cuando la turbina ha estado más de 72
horas parada
- Arranque
templado, entre las 24
y 72 horas.
- Arranque
caliente,
se produce
en menos de 24 horas de que se haya producido la parada,
Adicionalmente,
existen dos tipos más de arranques:
- Arranque
superfrío.
Después de una parada programada, sin virador. El virador es
una máquina encargada de hacer girar el rotor a muy bajas
revoluciones para que se enfríe de forma
homogénea y con ello evitar que se deforme. En el arranque
superfrío el metal de la turbina está a
temperatura ambiente, y posiblemente el rotor se encuentre ligeramente
curvado, por lo que será necesario que la turbina funcione
en modo virador entre 6 y 24 horas
- Rearranque,
inmediatamente después de un disparo, se produce
después de un disparo porque algún sensor ha dado
un aviso y se ha corregido rápidamente o ha sido una falsa
alarma, o se están haciendo prueba. Curiosamente, el
número de arranques fallidos (arranques que no llegan a
completarse) en rearranques es mas elevado que en el resto de los tipos
de arranque.
La diferencia
fundamental está en la temperatura de la
carcasa y del rotor en el momento de inicio del arranque. Debido a que
la
carcasa y el rotor se calientan a diferente ritmo por tener
masas
diferentes (la carcasa es más pesada que el rotor), lo que
obliga a una subida
controlada en carga. El estrés térmico y la
dilatación diferencial entre la
carcasa y el rotor marcan la velocidad de esa subida de potencia. Las
diferencias en tiempo son menos acusadas que en la turbinas de vapor,
por
ejemplo. Un arranque frío con subida de carga hasta la plena
potencia puede
completarse entre 30 y 45 minutos, mientras que para un arranque
caliente
pueden ser necesarios menos de 15.
2.
Fases de un arranque
Las
5 fases en que puede dividirse el arranque de una turbina de gas son
las
siguientes:
2.1 Funcionamiento
en virador.
2.2 Preparación
para el arranque.
- Debe haber
presión de gas, se debe ir metiendo gas poco a poco.
- El sistema de
alta tensión debe estar operativo, ya que nos alimentara al
generador que en este caso actuara de motor para arrancar la turbina.
- El sistema de
refrigeración debe estar operativo, para ir evacuando el
calor conforme lo vayamos generando y no tener que sacar mucho de golpe.
- Niveles de
caldera correctos, si tiene sistema de recuperación de
gases, se debe revisar el sistema para ver que todo esta correcto y no
nos de problemas cuando pongamos a plena carga la turbina.
- Bomba
auxiliar de lubricación en marcha, temperatura correcta,
para que todo este bien lubricado y evitar posibles daños.
- Ausencia de
alarmas de cualquier tipo, ver que no hay ninguna alarma que nos avise
de posibles fallos, no vaya a ser que exista un problema no nos demos
cuenta y a la hora de poner a plena carga el sistema nos de un fallo y
tengamos que parar.
2.3 Inicio
y subida hasta
velocidad de barrido de gases.
- El motor de
arranque, que suele ser el propio generador, hace girar la turbina,
empezando nosotros a meter gas y aire.
- El variador
controla la velocidad del motor de arranque para ir subiendo de forma
adecuada intentando evitar lo más rápido posible
las zonas peligrosas de vibración.
- Sube
lentamente la velocidad, hasta una velocidad de giro lento, no superior
a 500 rpm. Se busca realizar un barrido de gases que pudiera haber en
la turbina, para evitar explosiones. También se pretende que
la distribución de pesos a lo largo del eje de
rotación sea perfecta y se eviten problemas de
vibración al atravesar las velocidades críticas.
2.4 Aceleración
hasta
velocidad de sincronismo. Paso por velocidades críticas.
- Se ordena
desde el control subir hasta velocidades de sincronismo.
- Interesa
pasar por las velocidades críticas lo más
rápido posible.
- La
supervisión de las vibraciones durante la
aceleración es fundamental, ya que nos pueden indicar
posibles problemas.
- El sistema
también supervisa la aceleración, para asegurar
que se pasa rápidamente por las velocidades
críticas.
- A una
velocidad determinada, se activa el ignitor, y se enciende la llama
piloto.
- La llama
piloto enciende a su vez las cámaras de
combustión o quemadores (FLAME ON).
- A partir de
ese momento la fuerza de los gases de combustión empieza a
impulsar la turbina.
- Poco a poco,
la fuerza que ejerce el motor va siendo menor, y la de los gases
mayores.
- A una
velocidad determinada, el motor de arranque se desconecta. Si es el
generador, deja de actuar como motor y se prepara para actuar como
generador.
- Se alcanza la
velocidad de sincronismo, empezamos a producir energía
eléctrica, en esta fase es donde más
disparos se producen.
2.5 Sincronización
y
Subida de carga hasta la potencia seleccionada.
· El
cierre del interruptor de máquina una vez alcanzada la
velocidad de sincronismo
suele ser muy rápido, unos minutos como mucho
·
El
sincronizador varía ligeramente la velocidad de la turbina.
·
La
subida de carga debe ser lenta, de acuerdo al tipo de arranque.
3. Problemas
habituales durante los
arranques
- Vibraciones
al atravesar las velocidades críticas.
- Fallo de
llama (Flame Off), se nos apaga la llama.
- Aceleración
insuficiente.
- Desplazamiento
axial excesivo al subir carga.
- Temperatura
excesiva de cojinetes, esta fallando la lubricación o
estamos hiendo muy rápido.
- Vibraciones
al subir carga.
4. Consejos
útiles en los
arranques de turbinas de gas
1)
Si se ha producido un disparo durante un arranque, no hay que arrancar
de nuevo
hasta no tener claro qué ha provocado el disparo y haberlo
solucionado.
2) Las
averías no se arreglan solas, de forma
mágica. Aunque es cierto que a veces son problemas
“irreales” relacionados con
la instrumentación, la mayoría de las veces no es
así.
3) Las
turbinas de gas no son caprichosas: cuando
tienen un problema no intentan llamar la atención, tienen un
problema de
verdad.
4) Puentear
sensores, anular detectores o elevar
valores de consigna en el control para facilitar un arranque es una
mala
decisión. Las averías más graves en
una turbina siempre están relacionadas con
una negligencia de este tipo.
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