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RCM
(Reliability Centred
Maintenance),
mantenimiento Centrado en la Fiabilidad es una
técnica
dedicada al análisis sistemático,
objetivo y documentado, aplicable a cualquier tipo de
instalación industrial,
muy útil para el desarrollo u optimización de un
plan eficiente de
mantenimiento preventivo. Esta técnica dio sus primeros
pasos en el sector
aeronáutico, y conforme se fue viendo su utilidad fue
saltando a otros sectores
como el industrial.
El sistema
RCM
se desarrolla entorno al mantenimiento prioritario de los componentes
considerados como críticos para el correcto funcionamiento
de la instalación,
dejando el resto de componentes de lado hasta que fallen, en el caso de
un
ciclo combinado los componentes críticos serían
todos los relacionados con el
funcionamiento de la planta como son:
-
Turbina
de gas.
-
Turbina
de vapor.
-
Generador.
-
Refrigeración.
-
Planta
de tratamiento de agua.
-
Alta
tensión.
-
Estación
de gas.
-
Caldera
y ciclo de agua-vapor.
-
Sistemas
contra incendios.
-
Edificios
y obra civil.
Aunque son
los anteriores
sistemas más importantes por sus funciones, no debemos
olvidar sus pequeñas
partes ya que la simple rotura de un tornillo o una tubería
puede pararnos la
instalación o causarnos una gran avería, por lo
que es muy difícil seleccionar
un sistema crítico, así que al dividirlos por
grupos nos será más fácil
realizar el RCM, ya que podremos ir estudiando parte por parte
detalladamente y
no el global de la instalación, que resultaría
más laborioso, lento y costoso,
lo que acarrea que muchas veces se deje el estudio del RCM a medias.
Para realizar
un RCM se deben
seguir los siguientes
pasos:
- Planteamiento
del análisis: debemos definir los objetivos que
se
buscan con dicho análisis, ya que su definición
condicionará el alcance del
estudio. Se seleccionarán los sistemas objeto de
evaluación y se establecerá el
cronograma del proyecto, identificándose los recursos
necesarios. Es muy
importante elaborar un procedimiento técnico para guiarnos
en el desarrollo de
nuestro proyecto.
- Análisis
de criticidad: con el
análisis de criticidad
lo que
conseguimos es identificar los componentes, por ejemplo: turbina de
gas,
turbina de vapor, generador, etc. Para determinar su criticidad deben
considerarse dos aspectos: su probabilidad de aparición y su
severidad. La
probabilidad de aparición mide la frecuencia estimada de
ocurrencia del fallo
considerado, mientras que la severidad mide la gravedad del impacto que
ese
fallo puede provocar sobre la instalación,
también podemos ayudarnos para el
análisis de la criticidad del histórico
de averías de nuestra central, ya que el
estarán recogidos todos los fallos
que se han dado a lo largo de su operación, con lo que nos
resultará fácil ver
cuales han sido los que más se han repetido, en caso de que
nuestra central no
disponga de un archivo o base de datos del histórico de
averías, también
podemos ver los partes de trabajo y averías,
las facturas de repuestos y los diarios
de incidencias, además de hablar
con el personal encargado del mantenimiento y operación de
la central que son
los que mejor se conocen la planta.
-
Selección
de tareas de mantenimiento: en
el RCM se da prioridad a la
aplicación de técnicas de mantenimiento
predictivo frente a tareas sistemáticas
que impliquen la indisponibilidad del equipo, ya que
aquéllas presentan en
general un carácter menos agresivo y mayor eficacia.
Además se facilita la
implantación de procesos eficientes de búsqueda
de fallos cuando estos no son
evidentes para los operadores en explotación normal,
contemplando la opción de
no dar ningún tipo de mantenimiento preventivo a
determinados equipos
catalogados como no críticos para la funcionalidad, dando
como resultado un
conjunto de tareas de mantenimiento recomendado para cada equipo, se
definirá
el contenido concreto de las actividades específicas que
deben realizarse y sus
frecuencias de ejecución, por lo que para ayudar pueden
elaborarse plantillas
en las que se recojan los datos sobre el mantenimiento de los distintos
tipos
de equipos, con el fin de establecer las apropiadas tareas y
frecuencias de
ejecución de forma sistemática y
homogénea, en función de la criticidad del
equipo, su frecuencia de uso o las condiciones ambientales de su
entorno
operativo, entre otros temas.
-
Implantación
de recomendaciones y
seguimiento de resultados: una
vez seleccionadas las
actividades de
mantenimiento consideradas más eficientes para los diferentes componentes analizados, se
establecerán las
recomendaciones finales del estudio RCM y se llevará a cabo
su implantación. Lo
primero que debemos hacer es comparar las tareas de mantenimiento
vigentes con
las recomendaciones desprendidas del análisis RCM, su
resultado será el
conjunto final de tareas de mantenimiento que se propone aplicar a cada
componente del sistema, por lo que a partir de las recomendaciones se deberá
elaborar un nuevo programa de
mantenimiento. En algunos casos, será preciso elaborar
nuevos procedimientos de
trabajo y realizar adaptaciones de los procesos informáticos
existentes que
pudieran estar relacionados con el tema, por lo que se
deberá entrenar al
personal de mantenimiento en las nuevas funciones a realizar. El
seguimiento y
análisis de los resultados que se van obteniendo en la
instalación con la
implantación del nuevo programa de mantenimiento son de gran
importancia para
la evaluación de su eficacia. Este proceso
requerirá, por una parte, la definición
de unos parámetros e índices de seguimiento, la
implantación de los pertinentes
procesos de captación de la información
básica necesaria, el establecimiento
del adecuado procedimiento de actuación y la correspondiente
asignación de
recursos.
Es
conveniente
revisar cada un cierto tiempo el RCM debido a que pueden aparecer
nuevas
técnicas de mantenimiento, añadir nuevos sistemas
que pudieron no ser
analizados con anterioridad, y para
evitar en la medida de lo posible que se quede obsoleto.
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