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ÍNDICE:
1.
INSPECCIONES BOROSCÓPICAS.
2.
ANÁLISIS
DE VIBRACIONES.
3.
ANÁLISIS DE HUMOS DE ESCAPE.
4.
TERMOGRAFÍAS.
5.
ANÁLISIS DE ULTRASONIDOS.
El
mantenimiento
predictivo es una técnica que ayuda a adelantarse a las
averías que se pueden
dar en la central, a través de
una
seríe de técnicas.Las
principales operaciones a realizar durante el
mantenimiento predictivo son los análisis
boroscópicos de las partes calientes
de la máquina y análisis de vibraciones en el
espectro de frecuencias en
turbina, reductor, generador y chasis de la máquina,
también realizaremos otras
que acentuación se detallan. Por ejemplo, mediante el
análisis boroscópico de
los álabes y de las cámaras de
combustión es posible detectar posibles fisuras
o desgastes en los materiales, que pueden conducir a roturas o mal
funcionamiento anticipado de la máquina.
A
continuación pasó a detallar algunas de las
técnicas
empleadas en el mantenimiento
predictivo:
1.
INSPECCIONES BOROSCÓPICAS.
La
boroscopia
o motoscopia no
es una especialidad médica, pero
a raíz del
éxito de la endoscopia en humanos y animales se determino
que se podrían
aplicar los mismos principios en el área industrial para
analizar las máquinas
por dentro una vez montadas.
Las
boroscopias en las turbinas
de gas se realizan en cada una de las partes de la turbina: compresor,
cámara
de combustión y turbina de expansión, es
necesario que la turbina esté fría,
esa es la parte que más tiempo consume, también
es importante un buen equipo,
pero es mucho más importante el técnico que tiene
que saber diferenciar entre
simples anomalías y defectos importantes. Esta
técnica nos permite confirmar
otras observaciones que se han hecho en la turbina (vibraciones, path
análisis).
Figura
1.
Boroscopio.
Defectos
que
se identifican en
las boroscopias.
-
Erosión.
-
Corrosión.
-
Pérdida
de material cerámico en álabes o en placas
aislantes.
-
Roces
entre
álabes fijos y móviles.
-
Decoloraciones
en álabes del compresor, por alta
temperatura.
-
Pérdidas
de material de los álabes del compresor
que se depositan en los álabes de turbina o en la
cámara.
-
Deformaciones.
-
Piezas
sueltas o mal fijadas, sobre todo de
material aislante.
-
Fracturas
y
agrietamiento en álabes, sobre todo en
la parte inferior que los fija al rotor.
-
Marcas
de
sobretemperatura en álabes.
-
Obstrucción
de orificios de refrigeración.
-
Daños
por impactos provocados por objetos extraños
(FOD, Foreign object damages).
2.
ANÁLISIS DE
VIBRACIONES.
Las
vibraciones en una maquinaria están
directamente relacionadas con su vida útil de dos maneras:
por un lado un bajo
nivel de vibraciones es una indicación de que la
máquina funcionará
correctamente durante un largo período de tiempo, mientras
que un aumento en el
nivel de vibraciones es una
indicación de que la máquina se encamina hacia
algún tipo de falla, aunque no
todos los tipos de vibraciones son evitables, ya que algunas
son inherentes a la operación de la
maquinaria en sí misma, por lo que una de las tareas del
analista es
identificar aquellas que deben ser corregidas y determinar un nivel de
vibraciones tolerable.
El
análisis de las vibraciones nos permite identificar:
1)
Desequilibrios.
2)
Desalineación.
3)
Problemas
en cojinetes.
4)
Problemas
de bancada.
5)
Problemas
de lubricación.

Figura
2.
Ejemplo
de
toma de datos de vibraciones.
3.
ANÁLISIS DE HUMOS DE ESCAPE.
Con
el
análisis de humos de
escape lo que conseguimos es ver a través de estos posibles
fallos en la
turbina gas, cámara de combustión o en las
mezclas de combustible y comburente.

Figura 3.
Humos
de
escape.
4.
TERMOGRAFÍAS.
La
termografía
es una
técnica que permite medir temperaturas a distancia
y sin necesidad de contacto físico con el objeto a estudiar. Mediante la
captación de la radiación infrarroja del espectro
electromagnético, utilizando cámaras
termográficas, se
puede convertir la energía radiada en información
sobre temperatura del objeto
que a nosotros nos interesa, ayudándonos con ellos a
detectar puntos calientes
o fríos que un futuro pudiesen dar problemas como por
ejemplo en cables, donde
un punto caliente nos podría indicar una posible sobre
intensidad.

Figura 4.
Vista
normal
de los cables.

Figura 5.
Vista
infrarroja.

Figura 6.
Vista
infrarroja.
5.
ANÁLISIS DE ULTRASONIDOS.

Figura 7.
Analizador
de
Ultrasonidos
El ultrasonido
es una onda
acústica cuya frecuencia está por encima
del límite perceptible por el oído humano
(aproximadamente 20.000 Hz), por lo
que con el analizador de ultrasonidos conseguimos detectar dichos
sonidos y
analizarlos para poder ver las causas que los provocan, localizando
gracias a
ellos partes de nuestra turbina que no estén funcionando de
forma correcta y en
un futuro nos puedan provocar una avería.
Posibles
causas que provocan
ultrasonidos:
-
Fugas
internas en válvulas.
-
Rodamientos
de bombas.
Una
vez vista
las técnicas aplicadas
en el mantenimiento
predictivo, pasamos
a ver los puntos de nuestro sistema que debemos revisar y las
operaciones que
debemos hacer en ellos cada unas 4.000 horas de trabajo o lo que el
fabricante
de nuestra turbina nos indique, para evitar problemas mayores:
1)
Turbina y auxiliares:
•
Análisis boroscópico.
•
Inspección de los filtros del
turbogrupo (aceite, gas, aire, etc.).
•
Funcionamiento del sistema de
limpieza de los filtros de combustión y de la medida de
depresión de los
mismos.
•
Ajuste y control de la temperatura
de
combustión.
•
Control del sistema de arranque y
encendido.
•
Control del funcionamiento de las
válvulas primaria y secundaria de gas.
•
Control de la válvula de caudal
de gas.
•
Control de los termopares.
•
Control de funcionamiento de la
post-lubricación.
•
Control de los enfriadores de
aceite.
•
Control
sistema de
refrigeración de
la envolvente acústica.9
•
Lavado del compresor de la turbina.
•
Pérdidas de aceite, gas y aire.
•
Lectura del histograma para
verificar
si existe alguna alarma y/o paros que se repitan con asiduidad.
•
Verificación de la
auto-rotación de
la turbina.
2)
Generador:
•
Limpieza y fijaciones de los cables
de potencia.
•
Engrase de cojinetes.
•
Conexionado de reguladores.
•
Excitatriz. Diodos, carcasa y
estator.
3)
Otros sistemas:
•
Control del estado del difusor de
gases de escape. Roturas y deformaciones.
•
Control de la central de
detección de
gas. Ajustes y simulación.
•
Control sistema inyectores
combustible.
•
Control de la central de detección de
incendio. Ajustes y simulación.
•
Control y chequeo de los cargadores
de baterías.
•
Control sensores de velocidad.
•
Control Central de vibraciones y
Análisis de vibraciones.
•
Control y ajuste del Engine speed
monitor.
•
Medidas analógicas.
•
Comprobar y engrasar acoplamiento.
•
Control Bleed Valve.
•
Niveles de aceite y/o nivel
baterías
motor DC.
•
Toma de muestras del aceite y
análisis del mismo.
4)
Controles de funcionamiento:
•
Toma de datos en vacío y en
paralelo.
•
Control de la rampa de potencia.
•
Regulación de potencia por
temperatura.
•
Sincronización.
•
Regulación de
tensión.
Seguidamente se detallan algunos de los
problemas que se suelen detectar con más frecuencia en este
tipo de mantenimientos:
1)
Sistema
de admisión
y filtración de aire:
Los
sistemas de admisión de aire se
deterioran con el paso del tiempo y la exposición a los
elementos atmosféricos,
esto provoca ensuciamientos bruscos y averías en el
compresor de la turbina,
generalmente por erosión y/o por impacto de
partículas, siendo las causas más
comunes los desprendimientos de parte de la pintura interior de los
conductos,
partículas de metal oxidado, material procedente de los
atenuadores de ruido,
parte de sellos y juntas de los conductos y la ingestión de
aire contaminado,
procedente de las infiltraciones y/o de los filtros excesivamente
sucios.
Como
norma general se recomiendan
inspecciones periódicas de los elementos componentes y
efectuar el cambio de
elementos filtrantes periódicamente, de acuerdo a las normas
de los
fabricantes.
Estas
simples medidas pueden
repercutir en una
disminución del
tiempo de mantenimiento correctivo y una mejora del funcionamiento de
la
instalación.
2)
Sistema
de
alimentación de combustible:
En
las turbinas de gas se utiliza
normalmente gas natural como combustible, aunque es posible utilizar
también
gasóleo y GLP. La presencia de hidrocarburos
líquidos y aceites lubricantes, pueden provocan
daños y erosión térmica en la
cámara de combustión y en la zona de las toberas
de la primera etapa.
El
depósito de carbón en los inyectores de
combustible, provoca una mayor presión
en los inyectores no taponados y en consecuencia un desplazamiento de
la llama
en la dirección del primer estadio de turbina, acortando la
vida útil de la
misma.
Una
buena prevención es la instalación
de filtros en la línea de alimentación de
combustible y cuando se requiera una
disminución brusca de presión, la
instalación de precalentadores de gas,
posteriores a los reguladores. También es preciso realizar
periódicamente
boroscopías de la cámara de combustión
y las etapas de potencia, para poder
detectar con prontitud posibles anomalías y evitar
así paros o roturas
previsibles de la máquina.
3)
Sistema
de
lubricación:
El
aceite lubricante tiene dos
funciones básicas en una turbina de gas, lubrificarlos
cojinetes y
refrigerarlos.
Dada
la gran velocidad de giro
de estos equipos. 15.000
rpm. Un
fallo anomalía en el sistema de lubricación
provoca daños rápidamente.
El
método mas utilizado para el control
del aceite lubricante es el de utilizar el aceite especificado por el
fabricante, mantener el nivel de lubricante adecuado, verificar el
sistema de
refrigeración, efectuar el control periódico de
los diversos componentes para
detectar posibles fugas y/o infiltraciones, así como la
realización de análisis
periódicos del aceite que cubran la viscosidad, la presencia
de agua, el número
total de acidez y las concentración de metales.
4)
Sistema
de
recuperación de calor:
El
problema más común que suele darse
en los sistemas de recuperación de calor y que puede
ocasionar averías serias
en la turbina es el fallo en las compuertas de desvío de
gases by-pass/caldera.
Si
se para una turbina con su válvula
de by-pass abierta y se sigue suministrando calor al sistema de
recuperación,
ya sea mediante el quemador convencional, a través del
escape de otra unidad en
operación o del quemador de postcombustión, se
puede generar un flujo de aire
caliente hacia la turbina inactiva. Esta aportación de
calor, sin tener en
marcha el sistema de refrigeración puede dañar
tanto los cojinetes de la
turbina como los aros de refuerzo de geometría variable del
compresor.
Otro
problema muy común es el cierre
parcial o total de la compuerta de desvío de gases de la
turbina cuando está en
marcha o durante la fase de arranque de la misma,
produciéndose una sobre
presión instantánea que suele acarrear la rotura
del cojinete radial de la
turbina de potencia y la destrucción de la misma.
Una
buena medida preventiva es dotar a
las compuertas del desvío de gases de enclavamientos
mecánicos, de tal modo que
cuando una compuerta está abierta la otra está
cerrada, y de un sistema de
visualización del valor de contrapresión del
sistema de recuperación, que
permitirá detectar posibles obstrucciones en el sistema por
medio del
incremento del mencionado valor. Además de los problemas
anteriormente
mencionados, en este tipo de equipos, debido a su elevada velocidad de
rotación, cualquier desalineamiento ó
anomalía mecánica se traduce en un aumento
del nivel de vibración. Este es el motivo por el que
están dotados de sistemas
de control de vibraciones en continuo, para la turbina, reductor y
generador.
Este sistema proporciona la información
instantánea del nivel de vibración para
cada uno de los elementos mencionados. Una buena práctica en
los programas de
mantenimiento de turbogeneradores es la realización
periódica de análisis de
vibraciones en el espectro de frecuencias. Siempre se debe realizar en
los
mismos puntos (rutas personalizadas) ya que el histórico de
los mismos nos
proporciona la información necesaria para observar la
evolución del nivel de
vibración de un determinado punto y poder determinar las
causas que la
originan.
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